Esta mañana escuchaba
"Aceptar el tiempo vivido"
¡Que gran reflexión era!
Miraba el árbol de la mimosa, recordaba tantísimas cosas:
era una privilegiada, estaba al lado de quien ya no recordaba.
Pero ella, también era una privilegiada, tampoco recordaba y eso la hacía más feliz.
Cada día aprendo de la vida y descubro su grandeza y a valorar los instantes.