La capacidad de generar entrega y pasión es la capacidad de seducir.
Todas la personas que respetamos y admiramos nos hacen sentirnos de un modo especial.
En nosotros provocan sentimientos de confianza, ilusión, pasión, optimismo, energía y esperanza.
Encontramos esa motivación o dejamos a un lado esos desmotivadores.
Es cierto que una cosa es aconsejar y otra actuar.
Hace unos momentos leía una anécdota:
"Recuerdo que una vez propuse a Amancio Ortega (fundador y presidente de Zara-Inditex) contratar a unos consultores para ayudarnos a resolver un problema que se nos había presentado y en cuya resolución yo quería estar respaldado. le expuse el problema y, a continuación , mi propuesta de contratar a los consultores. Ortega me respondió: Mira esos que quieres traer conocen la empresa mejor que tú, que llevas un año con nosotros?
La respuesta fue negativa.
¿Esos se van a preocupar más que tú por resolver el problema?
Por supuesto que no, contesté.
Entonces, supongo que esos que quieres contratar son más listos que tú. Y si lo son... ¿no debería contratar al más listo de ellos y ponerlo en tu puesto?
Escucha. Si esos que dices son tan buenos resolviendo los temas de empresa, habrían fundado las suyas y habrían tenido éxito con ellas. Y, curiosamente, son ellos los que miran a mi empresa como modelo de gestión. Pero recuerda... yo no les miro a ellos."
" La empresa sensual". Jesús Vega de la Falla.
Lección aprendida, algunas veces para resolver un problema no se necesita una ayuda externa, sino únicamente una mezcla de :
- determinación
- talento interno y
- sentido común.
Buscar ese faro que nos guíe en la travesía de la vida.
Cuando vayas, busca el camino al faro y observa sus vistas y recuerda esos momentos dorados de entrega y pasión.